domingo, 8 de diciembre de 2013

Riesgos y precauciones a la hora de exponerse a la cirugía .

Son fundamentales para el éxito de una cirugía la cualificación del cirujano, plan quirúrgico elegido para tratar al paciente, la salud de este y la idoneidad del centro médico donde se lleva a cabo la operación. 


Todas las cirugías tienen inconvenientes pero me centraré en la cirugía estética en esta ocasión. El próximo vídeo nos dará una breve y general idea sobre los peligros y cómo intentar minimizarlos.



El primer inconveniente contra el que nos podemos topar en la cirugía estética es el de que el resultado obtenido no sea el que nos hemos imaginado. Es muy frecuente que esto pase, y en muchas ocasiones el resultado obtenido es mucho peor que como se estaba al natural. Esto genera automáticamente un conflicto porque si se busca mejorar el aspecto y luego queda peor de lo que estaba, la cirugía habrá incrementado aún más el problema que se tenía. El problema en el resultado también puede deberse a que sea insuficiente, es decir, que no solucione del todo el problema estético que quería corregirse. Estas dos situaciones, lamentablemente, se producen muy a menudo.  
Otro de los grandes problemas que podemos tener en la cirugía es la desinformación de los pacientes y la frivolidad de los cirujanos. Según Lina Triana, secretaria general de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS) “la cirugía plástica estética se ha prostituido al punto tal de que todo el mundo quiere invadirla porque se considera que ahí se obtienen beneficios”. Asegura que una buena parte de la culpa es por el afán de protagonismo que tienen algunos médicos. 

También achaca parte de la problemática de la cirugía al “descuido con la seguridad en las cirugías” que cree que es algo que ocurre en todo el mundo.
Ante la falta de estadísticas consolidadas las víctimas de este tipo de operaciones muestran muchas lagunas en la seguridad.

El propio paciente tiene también que saber ciertas cosas sobre sus hábitos de vida que podrían influir en la operación. Un hábito que influye mucho es el tabaco. Las complicaciones más habituales ocurren en pacientes fumadores. Por esta razón, se recomienda encarecidamente que se deje de fumar mínimo 3 semanas antes de la cirugía.

Un estado de salud generalmente bajo, el sobrepeso y superar cierta edad también puede influir en gran medida en el éxito o fracaso de la operación. Además, debemos tener en cuenta otras cosas como enfermedades, medicación que se tome normalmente y el consumo de drogas o alcohol pueden propiciar la complicación del proceso.

Sobra decir que todo lo que pueda influir en la operación, como todas las cosas anteriormente citadas, deben de decirse al médico sobre todo por la seguridad de uno mismo. Es fundamental cualquier cosa que crea que puede afectar al proceso. Lo más importante es asegurar la salud y la seguridad del paciente.

La publicidad del aumento de senos está haciendo que chicas cada vez más jóvenes demanden esta operación sin tener mucho en cuenta los problemas que pueden surgir y las posibilidades de que quede mal. Se hace evidente por ejemplo en una noticia publicada en el ABC que cuenta como una madre de origen británica que le ha regalado a su hija un aumento de senos por motivo de su séptimo cumpleaños. La niña no podrá utilizar su regalo hasta mínimo los 16 años porque se lo impide la ley. Aun así la Dra. Triana considera, como creo que lo hacemos la mayoría de la gente, que es un fatal error hacer cirugías en niñas que no están suficientemente desarrolladas. No se puede predecir cómo será el resultado cuando estén desarrolladas del todo y además hay muchos riesgos a pesar de los avances técnicos en este campo.

Para terminar os dejo un vídeo sobre España que nos pone un poco sobre aviso de cuáles pueden ser los problemas y que debemos de hacer para alcanzar el éxito. El vídeo también trata un tema muy importante en la cirugía de todo tipo, la infección. Esta complicación es la que provoca muchas muertes en pacientes operados de estética. 

Además nos dicen que hasta los niños pasan por el quirófano para salir guapos en sus fotos de comunión, es un dato bastante sorprendente. Normalmente, a un niño sólo se lo debería de operar de estética si es algo que afecte a su vida cotidiana o su salud. Un niño no tiene la capacidad de juzgar su físico, y puede que cuando sea mayor se arrepienta y surjan muchos más problemas que quizás no se puedan solucionar con una cirugía estética. 


La pregunta que nos debemos hacer es: ¿merece la pena arriesgarse al quirófano por una cuestión estética? ¿Cómo diferenciar si el problema que tiene una persona es tal que debe hacerse una operación? 

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