sábado, 7 de diciembre de 2013

Cirugía plástica


En esta entrada os introduciremos en el mundo de la cirugía plástica. Distinguiremos sus 2 vertientes y pondremos un ejemplo de cada una de ellas. Del mismo modo, en publicaciones sucesivas iréis descubriendo los pros y los contras de este tipo de cirugías.

La cirugía plástica es por definición una especialidad quirúrgica que se ocupa de la corrección de todo proceso congénito, adquirido, tumoral o simplemente involutivo, que necesite reparación o reposición, o que afecte a la forma y/o función corporal.

Dentro de la cirugía plástica podemos diferenciar:

1. Cirugía plástica reparadora o reconstructiva. Esta está orientada a procurar restaurar el aspecto y la funcionalidad anatómica de una zona modificada por accidentes o traumas, anomalías congénitas o resecciones tumorales.




2. Cirugía plástica estética. Por la contra, esta otra vertiente va enfocada a pacientes sanos, con el objetivo de modificar las zonas corporales que no les son satisfactorias.


Ambos tipos de cirugías se realizan por un médico especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, pues es el único que tiene la formación adecuada para realizar dichos procedimientos.

Estos tipos de intervención quirúrgica pueden presentar riesgos para el paciente (al igual que cualquier otro tipo de cirugía). Entre esas posibles complicaciones es necesario destacar:
  • Infecciones 
  • Hemorragias 
  • Problemas de cicatrización 
  • Problemas con la anestesia 
  • Complicaciones con la cirugía 
  • Fallecimiento 

Para explicar la diferencia de ambos tipos quirúrgicos, nos basaremos en dos ejemplos relacionados con la cirugía de los pechos.

Un ejemplo de cirugía reparadora sería la reconstrucción de mama, bien después de una mastectomía tras un cáncer de mama o bien después de una mastectomía profiláctica (preventiva).


Primeramente, es necesario saber que 1 de cada 11 mujeres sufre cáncer de mama y para su abordaje se suelen emplear tratamientos coadyuvantes (quimioterapia y radioterapia) y procedimientos quirúrgicos (mastectomía).
La mastectomía consiste en la extirpación de toda la mama, incluyendo la piel, la grasa y la glándula mamaria. Además, se suele extraer la areola y el pezón, con el fin de evitar una recidiva del cáncer. Esta resección quirúrgica provoca graves consecuencias tanto físicas como psicológicas en la mujer que lo padece. Por lo tanto la mejor alternativa es la reconstrucción mamaria (cirugía reparadora).

La reconstrucción mamaria tiene como fin:

  • Recrear una mama de aspecto natural, incluyendo la areola y el pezón
  • Eliminar la necesidad de llevar prótesis externas de relleno
  • Rellenar el hueco y la deformidad que queda en el tórax
  • Restaurar la imagen corporal y mejorar la autoestima de la paciente
No obstante, a pesar de los múltiples beneficios para la paciente, las estadísticas revelan que únicamente un 30% de las españolas hacen dicha reconstrucción. Además solamente el 40% de dicho porcentaje lo hace de manera inmediata, lo que minimizaría los problemas psicológicos de la paciente.

Del mismo modo, este tipo de cirugía reconstructiva se realiza en mujeres sanas que se extirpan ambos pechos debido a que tienen antecedentes familiares de cáncer de mama y son portadoras del gen BRCA1, gen BRCA2 o ambos (genes relacionados con el cáncer de mama y de ovario). En este tipo de cirugías la reconstrucción suele ser inmediata, pues al no existir tumor tampoco hay contraindicación de que ambos procedimientos sean simultáneos.

Por otro lado, un ejemplo de cirugía estética sería el aumento de pecho (mamoplastia de aumento).


Este proceso quirúrgico se basa en implantar unas prótesis por detrás de las glándulas mamarias. Para ello se necesita realizar una incisión en una de estas tres zonas:
  • Zona areolar (la más frecuente), pues casi no deja marcas
  • Zona submamaria, se emplea en mamas un poco caídas. Las incisiones son más visibles al tumbarse boca arriba
  • Zona axilar, sólo está permitida para un tipo determinado de prótesis. Es la que deja una cicatriz más discreta, ya que sólo se observa si la paciente levanta los brazos
En cuanto a la hora de elegir el tipo de implante y el tamaño del mismo, eso será una decisión consensuada entre el cirujano y la paciente.

Por último, esperamos que nos sigáis leyendo y aportéis vuestra opinión.Gracias.

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